Los Chachapoya
En un remoto rincón del nordeste del Perú —entre
el río Marañón hacia el oeste y el norte y
el Huallaga hacia el este— los antiguos Chachapoya dominaron
alguna vez un vasto territorio, en donde hoy día se pueden
ver dispersos los restos característicos de su presencia,
en las tumbas en los acantilados y en los poblados de estructuras
circulares. Temidos guerreros y afamados chamanes, los Chachapoya
florecieron desde alrededor de 800 DC, hasta su violenta conquista
por los Incas, alrededor de 1470. Hoy en día, el saqueo y
el vandalismo han involucrado a los arqueólogos en una carrera
desesperada para rescatar los vestigios de esta gran, aunque poco
conocida, civilización. A pesar de los cerca de 100 años
de exploraciones, y más recientes investigaciones arqueológicas
y de archivos, nuestro conocimiento de la prehistoria Chachapoya
sigue siendo fragmentario.
La evidencia sugiere que esporádicamente los antiguos Chachapoya
interactuaron con grupos hacia el norte y el oeste del río
Marañón, mientras en otros tiempos se desarrollaron
en un aislamiento relativo. No obstante que los Chachapoya jugaron
un rol en la esfera cultural andina mayor, su arte y arquitectura
nos remite a su espíritu independiente y audaz que los apartó
de sus vecinos. La civilización Chachapoya “clásica”—con
sus construcciones circulares características y sus frisos
de piedra—se consolidó alrededor de 800 DC y continuó
en tiempos Inca, ca. 1470-1532.
Muro monumental de Kuelap (Adriana von
Hagen)
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